|
Leyla Entre
Tinieblas
Fue en en la
medianoche de
mis desvelos
cuando escuche
el clamor fatal
como un zumbido
y fui testigo
del dolor
desgarrador,
que emana de los
Angeles Caidos.
Los espiritus
que vagan en las
sombras
fueron testigos
tambien aquella
noche
cuando desde el
mismo centro de
la tierra,
cual animal
herido
se escucho el
dolor de Leyla.
Cuando ella era
mujer de carne y
hueso,
En una tarde
mortal de puro
invierno,
fue el capricho
terrible del
destino
que presenciara
la muerte de su
hijo
Entonces se juro
buscar hasta en
el mismo
infierno
para encontrar
la culpable de
su pena,
Pero la muerte
es mas rapida y
se escapa,
y aunque Leyla
en vida fue una
mujer buena,
renego de Dios
despues de
muerta
Aun yo siento el
dolor de Leyla
desde lo mas
profundo de esta
tierra,
la presiento
arrastrandose en
las sendas
Con su alma
aprisionada en
un abismo,
Y siento un frio
que me congela
las venas,
al sentir la
desolacion y la
agonia
de los que ahora
son Angeles
Caidos.
Y se que Leyla
fue juguete del
destino
al presenciar la
muerte de su
niņo.
Hay noches
tenebrosos que
aun escucho
la voz de Leyla
temible y
pesaroza
Su espiritu aun
maldice su
camino
y aun va en
busca de la
imagen de su
hijo.
Y su alma es
relampago
encendido,
de fuego,
desolacion humo
y cenizas.
Pues sola con su
angustia,
Permanece
vagando entre
tinieblas.
Elisa Medina

|